Este orden desequilibrado, ocasionado por el pecado de los hombres puede ser restablecido o puede ser reparado después del sacramento de la penitencia/confesión, que exige verdadero arrepentimiento, el orden se restablece, si es posible reparando lo dañado o a través de la penitencia.
El orden puede ser restablecido inmediatamente, poco a poco, toda la vida o después de ella.
Los pecados deben repararse mientras se está vivo, porque todavía se tiene el cuerpo con el que se cometieron los pecados, después de muerto ya no hay cuerpo, sino espíritu y el espíritu se purifica con........... fuego.
Hay algunos pecados que no pueden terminar de repararse en esta vida, entonces será preciso purificarlos en el purgatorio como por ejemplo: el aborto.
Y hay algunos pecados que no pueden ser perdonados en esta vida, ni en la otra, como la blasfemia al Espíritu Santo.
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Dios creó el alma del hombre santa, pero el alma humana tiende al pecado y, sin la gracia de Dios (sus sacramentos*), el hombre se rebaja hasta el nivel de las bestias. Necesita ser asistido por la gracia de Dios; es por esto que, durante su vida en la tierra, el hombre cae fácilmente en pecados, vicios e imperfecciones.
SACRAMENTOS DE LA SANTA IGLESIA CATÓLICA
Los sacramentos son signos especiales del amor y la presencia de Dios, instituidos por Nuestro Señor Jesucristo.
Los 7 sacramentos de la Iglesia Católica son:
~ Bautismo
~ Confirmación
~ Eucaristía
~ Penitencia y Reconciliación (Confesión)
~ Unción de los Enfermos
~ Orden Sacerdotal
~ Matrimonio
«Cristo amó a su Iglesia y se sacrificó por ella para santificarla, para hacerla santa.»
Efesios 5, 25-26.
Nada que no sea santo (perfecto) entrará al cielo.
Por lo tanto, el hombre necesita alcanzar la perfección durante su vida en la tierra y reparar el daño que ha cometido con sus pecados, para evitar el purgatorio.
La perfección se alcanza poniendo en práctica su Evangelio y las virtudes, con ayuda de su gracia (sacramentos).
Los pecados se borran con el sacramento de la Penitencia (Confesión) y se reparan ofreciendo (sufragios) ejercicios piadosos:
~ Santa Misa: Memorial del Santo Sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo (se ofrece por el perdón de los pecados y se vive la Pasión de Nuestro Señor). Es la más grande ofrenda que se puede ofrecer a Dios Padre.
~ Práctica del Vía Crucis
~ Reflexionar y vivir la Pasión de Nuestro Señor
~ Peregrinaciones
~ Penitencias, oraciones, rosarios, sacrificios
~ Cargar la cruz sin quejarse
~ Ayunos, mortificaciones, etc.
Ayuda extra: seguir el ejemplo de vida de los santos y pedir su intercesión.
Y, para que todo sea más rápido y seguro, recurrir a María Santísima, ya que ella es la dispensadora (reparte) de todas las gracias.
Y es que en el cielo se vive en el amor, la paz y la armonía, en la cordialidad, la amabilidad, la caridad, el respeto mutuo, en la alegría mutua, sin rencores, envidias, celos, odios, divisiones, en la paz de Dios.
Para lograr esto, para lograr vivir de esta forma en el cielo, es necesario ser perfectos, como Dios lo ha pedido:
Sed perfectos como mi Padre Dios es perfecto.
Sed santos como mi Padre Dios es Santo.
Nada que no sea santo entrará en el cielo. (Apocalipsis 21, 27).
Mandato de Nuestro Señor:
«Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.» (San Mateo 5, 48).
Hebreos 12, 14: «Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.»
«Cristo nos eligió para que seamos santos.»
Efesios 1, 4.