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jueves, 9 de enero de 2014

¡LA CONSAGRACIÓN A MI CORAZÓN INMACULADO ES FORTALEZA ESPIRITUAL PARA LOS HIJOS DE DIOS!

Enero 7 de 2014 – 8:10 a.m.
LLAMADO DE MARÍA ROSA MÍSTICA A LOS HIJOS DE DIOS
Hijitos de mi corazón, que la paz de Dios esté con vosotros.
El flagelo de la guerra muy pronto azotará la humanidad, se acercan los días de purificación; qué tristeza siente mi corazón de madre, al ver la ingratitud de tantos. La inmensa mayoría de la humanidad está aletargada espiritualmente, van a llegar los días de tribulación y serán muchos los que se van a perder.
Hago un llamado urgente a todo el pueblo de Dios, para que se prepare espiritualmente, porque cuando menos lo penséis todo se desatará. Consagraos, consagraos, a mi corazón inmaculado os lo pido, hacedlo lo más pronto posible; los que ya habéis hecho mi consagración, volvedla a hacer. La consagración a mi corazón inmaculado es fortaleza espiritual para los hijos de Dios. Yo, vuestra Madre, necesito que hagáis la consagración a mi corazón inmaculado, antes de que todo se desate para que podáis estar inscritos en mi corazón y mi protección maternal os cobije.
Bien sabéis que cuidaré de todo el pueblo de Dios, pero aquellos que estén consagrados a mi corazón inmaculado, estarán doblemente protegidos y mi adversario y sus huestes del mal no podrán hacerles ningún daño. Sin la consagración a mi corazón inmaculado, seréis muy vulnerables a los ataques de mi adversario. Es por eso hijitos míos, que os estoy haciendo este llamado, para que la hagáis o la renovéis. La consagración a mi corazón inmaculado, debéis de hacerla hijos de Dios, para que estéis fortalecidos espiritualmente y podáis repeler los ataques de mi adversario.
Hijitos, hay muchos emisarios del mal camuflados, prestad mucha atención y pedid mucho discernimiento al Santo Espíritu de Dios; sed muy cautelosos con aquellas personas que se os acerquen y brinden amistad, porque muchas están al servicio de mi adversario y lo que buscan es ganarse vuestra confianza para luego haceros perder. Tened muy presente lo que os digo y no descubráis vuestro corazón a cualquiera, para que no os vais a llevar sorpresas desagradables.
Mi adversario a través de sus instrumentos está buscando por todos los medios hacer perder el mayor número de almas. Conoced y analizad muy bien a las personas que se os acercan para entablar amistad; no prestéis atención a los que dicen: El señor está aquí o allá, venid a verlo y comprobad sus milagros. Cuidado hijitos míos, porque bien sabéis que mi Hijo ya no vendrá a este mundo físicamente. Mi Hijo viene espiritualmente como el Rey de Reyes con toda su gloria y esplendor a reinar en los Nuevos cielos y en la Nueva tierra a su pueblo fiel.
Os advierto de esto, para que no os dejéis engañar, porque cuando haga su aparición mi adversario van a ser muchos los que se van a perder por seguir al falso mesías. Estad preparados porque está por anunciar su aparición; ya sabéis que no lo podéis ver, ni escuchar, porque es el ser de iniquidad que viene a seducir a la humanidad con sus engaños y a robarse el alma de aquellos que andan en tibieza espiritual o alejados de Dios.
Tened pues listas las armas espirituales, izad mi estandarte mariano en vuestros hogares; rezad mi Santo Rosario y refugiaos en nuestros dos corazones y no temáis; yo vuestra Madre, cuidaré del rebaño de mi Hijo, porque soy la Eterna Pastora; lo apacentaré y guiaré a las puertas de la Jerusalén Celestial, donde estará el eterno Pastor esperándoos. Que el amor de Dios y mi protección maternal, permanezca en vosotros.
Vuestra Reina y Señora, María Rosa Mística.
Dad a conocer mis mensajes, hijitos de mi corazón.

¡EN MIS NUEVOS CIELOS Y EN MI NUEVA TIERRA SERÉIS SERES ESPIRITUALES DE NATURALEZA SEMEJANTE A LA DE MIS ÁNGELES!


Enero 3 de 2014 – 8:25 a.m.
LLAMADO DE JESÚS SACRAMENTADO A SU PUEBLO FIEL
Que mi paz esté con vosotros, hijos míos.
Todo está por comenzar, mi justicia está tocando a la puerta. De nuevo os digo, estad alerta y vigilantes, porque no sabéis ni el día, ni la hora, de la llegada del hijo del Hombre. Más os digo, que está muy cerca; pero antes de que esto suceda, debéis de ser purificados para que podáis estar conmigo en los nuevos cielos y en la nueva tierra.
Se acercan hijos míos, los días de la gran prueba donde seréis probados en el horno de la tribulación;
Sin purificación no podéis habitar mi nueva creación.
Si os acogierais a mis preceptos y a mi misericordia, nada de lo que está por venir os tocaría. Pero no, preferís caminar por el desierto, porque sois una raza de dura cerviz. Vuestra sordera espiritual no os ha permitido escuchar mi voz. Camináis por el mundo como potrillos desbocados y amáis más al mundo que a mí.
En mi infinito amor y misericordia no quiere veros perder; yo soy fiel y mi palabra es vida; vida eterna que quiero derramar en abundancia sobre todos aquellos que escuchan mi voz y ponen en práctica mis palabras.
Mi aviso está cerca y es la última puerta de mi misericordia abierta, antes de que llegue mi justicia.
Si al regresar a este mundo no cambiáis, os aseguro que os perderéis eternamente. Porque el que quiera salvar su vida la perderá, más el que la pierda por mí, la encontrará.
¿Qué sería de vosotros, si no os enviara mi aviso?. Os perderíais, porque ningún mortal es capaz de sobrellevar los días de mi justicia divina, sin la gracia que recibiréis en la eternidad. Los días vienen acortándose más y más, cuando la duración del tiempo llegue al límite de las doce horas, todo se desencadenará. Os quedan milésimas de misericordia, aprovechadlas; no las malgastéis; volved a mí que soy la vida para que mañana podáis vivir eternamente.
Buscad la vida que soy yo; aferraos a mí, como el sarmiento a la vid. Porque en verdad os digo que todo aquel que se aparte de mí perecerá. Pueblo mío, se está acercando la hora de mi próxima venida, alegraos y regocijaos en el Señor, porque viene a restablecer el orden y el derecho y a reinar a su pueblo fiel.
Vengo como el Rey de Reyes con toda mi gloria y esplendor; estaré con vosotros y entre vosotros espiritualmente; me veréis, contemplaréis y me alabaréis junto con mis Ángeles. Muchos de vosotros diréis: ¿será esto posible?; acordaos hijos míos, que vais a ser transformados y purificados para que podáis estar conmigo en mi nueva creación.
Los hombres viejos junto con este mundo pasarán; nuevas criaturas seréis por la gracia de mi Santo Espíritu, después de la purificación. De no ser así, no podreis entrar en mi nueva creación, porque a mi Jerusalén Celestial no entrará el pecado. En mis nuevos cielos y en mi nueva tierra seréis seres espirituales de naturaleza semejante a la de mis Ángeles.











Alegraos pues pueblo mío, porque se acercan los días en que veréis al Rey en todo su esplendor. Mi Reino de paz, amor y gozo, os espera. No temáis a los días que se avecinan, confiad en mí; permaneced en mi amor y el amor que todo lo puede, hará que esos días de purificación pasen para vosotros como en sueño. Mi paz os dejo, mi paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.
Vuestro Maestro, Jesús Sacramentado.
Dad a conocer este mensaje a toda la humanidad.




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