sábado, 20 de octubre de 2012

ORACIONES DE INDULGENCIAS


 
MEDALLA DE SAN BENITO




Indulgencias
El 12 de marzo de 1742, el Papa Benedicto XIV, otorgó indulgencia plenaria a la medalla de San Benito si el cristiano o cristiana que la lleva consigo se confiesa, recibe la Eucaristía, ora por el Santo Padre en las grandes fiestas y durante esa semana reza el santo rosario, visita a los enfermos, ayuda a los pobres, enseña la Fe o participa en la Santa Misa. (Las grandes fiestas son Navidad, Epifanía, Pascua de Resurrección, Ascensión, Pentecostés, la Santísima Trinidad, Corpus Christi, La Asunción, La Inmaculada Concepción, el nacimiento de María, todos los Santos y fiesta de San Benito.)

Quienes lleven la medalla de San Benito, como un sacramental que es, a la hora de la muerte serán protegidos de todo mal siempre que se encomienden al Padre Celestial, se confiesen y reciban la comunión o al menos invoquen el nombre de Jesús con profundo arrepentimiento.



NOTAS: La Medalla de San Benito no debe llevarse como Talismán de “buena suerte” sino como objeto Sagrado de protección contra el mal.
La medalla en forma de llave, nunca ha sido parte de San Benito esta es una ocurrencia “comercial” con el fin de vender mas, el Sacramental ocupa solo a la Cruz con medalla o a la medalla en sus varios tamaños.
Muchas personas piensan que cuanto mas grande sea la medalla o la cruz, mayor protección brindan, esto es mentira, la misma protección brinda una medalla pequeña que una gigante, ya que la protección radica en la Fe que tu pones en tu Creador.

Ejemplos de indulgencias parciales.


  200 días de indulgencia, si uno visita una semana a los enfermos o visita la Iglesia o enseña a los niños la Fe.

7 años de indulgencia , si uno celebra la Santa Misa o está presente, y ora por el bienestar de los cristianos, o reza por sus gobernantes.

7 años si uno acompaña a los enfermos en el día de todos los Santos.

100 días si uno hace una oración antes de la Santa Misa o antes de recibir la sagrada Comunión.

Cualquiera que por cuenta propia por su consejo o ejemplo convierta a un pecador, obtiene la remisión de la tercera parte de sus pecados.

Cualquiera que el Jueves Santo o el día de Resurrección, después de una buena confesión y de recibir la Eucaristía, rece por la exaltación de la Iglesia, por las necesidades del Santo Padre, ganará las indulgencias que necesita.


Cualquiera que rece por la exaltación de la Orden Benedictina, recibirá una porción de todas la buenas obras que realiza esta Orden.

El Crucifijo con medalla de San Benito





Tanto el Crucifijo de la buena muerte (Es el crucifijo junto con la medalla de san Benito) como la medalla de San Benito  han sido reconocidos por la Iglesia como una ayuda para el cristiano en la hora de tentación, peligro, o mal, principalmente en la hora de la muerte. La Iglesia le ha dado al Crucifijo con la medalla indulgencia plenaria. Esto significa que quien realmente crea en la santa Cruz, no será apartado de Cristo y ganará indulgencia plenaria en la hora de la muerte.
 De manera especial, si éste se confiesa, recibe la Comunión o por lo menos manifiesta el arrepentimiento previo de sus pecados, llamando el Santo nombre de Jesús con devoción y aceptando resignadamente la muerte como venida de las manos de Dios. Para la indulgencia no basta la Cruz, debe representarse a Cristo crucificado. Esta cruz o crucifijo especial, que lleva incrustada la medalla de San Benito y es asimismo objeto de gran devoción en muchos lugares del mundo, también sirve de gran ayuda y conforta a los enfermos, para unir sus sufrimientos a los de Nuestro Salvador.

Un exorcismo convertido en poema-oración
Con la traducción al castellano de las letras y palabras que componen el exorcismo que figura en la Cruz de San Benito, 

Oración de Exorcismo
El sol de la Santa Cruz
sea mi faro y mi luz,
y el demonio tentador
no sea mi conductor.
¡Retírate, Satanás
y pompas y vanidades
no me aconsejes jamás,
porque sólo son maldades
y venenos los que tu das!
¡Bébetelos tú, si te place!




El reverso muestra la cruz de San Benito con las letras:
C.S.P.B. : "Santa Cruz del Padre Benito"
Crux Santi Patris Benedicti
C.S.S.M.L. : "Que la Santa Cruz sea mi luz" (crucero vertical de la cruz)
Crux Sacra Sit Mihi LuxN.D.S.M.D.: "que el Demonio no sea mi amo" (crucero horizontal)
Non Draco Sit Mihi Lux” 

En círculo, comenzando por arriba hacia la derecha:
V.R.S. : "Retrocede Satanás"Vade Retro Satana
N.S.M.V :"No me ilusionaras de cosas vanas"
Non Suade Mihi Vana
S.M.Q.L. "Lo que me presentas es malo"
Sunt Mala Quae Libas” 
I.V.B. : "Bebe tú mismo de tus propios venenos".
Ipse Venea Bibas
PAX : "Paz"
Pax

 San Benito
                                         


                                                                  
               Como se puede apreciar por las iniciales distintivas en la cruz, a esta, el texto de la plegaria la acompaña siempre, y a la vez es una ayuda para la recitación de la misma. El texto latino se compone - después del título: Crux Santi Patri Benedicti (C.S.P.B.) - de tres dísticos, que encierran una invocación a la Santa Cruz, con el deseo suplicante de tenerla como guia y apoyo, y la expresión del rechazo a Satanás a quien se manda que se aparte - con las palabras de Jesús, cuando fué tentado por él (Mt 4,10) -, manifestando que no va a escuchar sus sugerencias, pues es malo lo que ofrece. Es una auténtica confesión de fe y de amor a Cristo, y una renuncia al diablo.



ORACIÓN DE LAS TRES CRUCES




(antigua popular)
oración para rezar a las tres de la tarde todos los  días viernes durante un año.
las promesas se mencionan en la oración.





Oración
Esta noche tuve un sueño que en aquel monte calvario tres cruces yo vi clavar
y en la más alta de ellas, yo te vi crucificar.


Esa divina frente te vi sangrar.

esa divina espalda, te vi azotar

 esas divinas manos te vi clavar.

   esos divinos pies, te vi traspasar. 



 ese divino pecho, te vi sangrar.

    esa divina boca, te vi destemplar

con hiel y vinagre.



si madre; todo lo que  he dicho es pura verdad.

Quien esta oración rece todos los viernes del año, indulgencias ganará

como hierbas tiene el campo, como arenas
tiene el mar,
como estrellas tiene el cielo.

a la hora de su muerte

 el demonio no  sabrá,
 las puertas del infierno cerradas
 las   hallará
y las del paraíso, abiertas 
   para entrar en la gloria.
Tres horas antes que muera vera a la Virgen 
sentada en su cabecera para que 
                                 en sus brazos muera                                                                                                                                                     
Si el que la sabe; no la reza o el que la oye; no la aprende, el día del juicio
sabrá lo que de esta oración contiene.



un padre nuestro, un ave María y un gloria.









ORACIÓN A JESÚS CRUCIFICADO






Rezando esta oración delante de un crucifijo, después de haber recibido la Santa Comunión, se gana indulgencia plenaria, con tal que se añada alguna breve oración, un Padre Nuestro y un Ave María y gloria por la intención del sumo pontífice (Pío IX).


¡Oh! Mi amado y buen Jesús, postrado en vuestra santísima presencia; os ruego con el mayor fervor imprimáis en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito firmísimo de enmendarme; mientras que yo, con todo el amor y con toda la compasión de mi alma, voy considerando vuestras cinco llagas, teniendo presente aquello que dijo de Vos, Oh mi  buen Jesús, el Santo Profeta David: Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos.




ORACIÓN DE INDULGENCIAS



El papa Pío puso esta oración con letras de oro en su palacio y concedió tantas indulgencias como estrellas tiene el cielo, arenas el mar y hiervas el campo, a quien la rezase de rodillas delante de la santísima cruz. 

¡oh Santísima Cruz!
¡oh inocente y piadoso cordero!
¡oh pena grave y cruel!
¡oh pobreza de Cristo mi redentor!

¡ho llagas muy  lastimadas!
¡oh corazón traspasado!

¡oh sangre de Cristo derramada!
¡oh muerte de Cristo amargada!
¡oh dignidad de Dios, digna de  ser
Reverenciada!
Ayúdame Señor para alcanzar la
Vida eterna.

Padre Nuestro,  Ave María., y Gloria.





ORACIÓN A CRISTO REY




 Enriquecida con indulgencia plenaria (Pío XI, 21 de febrero de 1923).




Oh Cristo Jesús, yo os reconozco por Rey universal. Todo cuanto existe ha sido creado para ti. Ejerce sobre mí todos vuestros derechos.

Renuevo las promesas del bautismo renunciando a Satanás, a sus obras y a sus pompas, y prometo vivir como buen cristiano. Sobre todo me comprometo a hacer triunfar, según mis fuerzas, los derechos de Dios y de tu Iglesia.

Divino corazón de Jesús, yo os ofrezco mis pobres acciones para obtener que todos los corazones reconozcan tu Realeza Sagrada a fin de que el universo de tu paz se establezca en el universo entero. Así sea.


 (Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria a intención del Sumo Pontífice)



ORACIÓN AL SANTÍSIMO Y MILAGROSO CRISTO DE LA LLAGA DE LA ESPALDA

INDULGENCIAS 
El papa Eugenio III a instancias de San Bernardo concedió a quien dijese tres  Padrenuestros y tres Avemarías y gloria., en honra de la Llaga de la santísima llaga de la Espalda de nuestro señor  Jesucristo, 3.000 (tres mil) años de indulgencia.
Con licencia y censura eclesiástica.

Se venera en la Basílica Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Villanueva de la Jara, Cuenca (España)

 INTRODUCCIÓN

  Preguntando una vez San Bernardo a Nuestro Señor en la oración cuál había sido el mayor dolor que sufrió en su cuerpo en su pasión, respondió el Señor: «Yo tuve una llaga en la espalda, honda, tres dedos, que se me hizo llevando la Cruz a causa de los tres huesos que en ella sobresalen. Ésta me ha sido de mayor pena y dolor que todas las otras, la cual consideran poco todos los hombres por no serles conocida, pero tú tenla en veneración, y sabes que cualquier gracia que me pidas en su virtud te la concederé. Y a todos los que por ella me honraren, les perdonaré sus pecados cotidianos, de los mortales confesados no me acordaré más y conseguirán mi gracia y misericordia.»

Oración De La Santísima Llaga
 De La Espalda



Jesucristo, mansísimo Cordero de Dios.
Yo, pobre pecador, saludo y reverencio tu Santísima Llaga, honda de tres dedos, que padeciste en la espalda
llevando tu pesada Cruz,
y, «que debido a los tres huesos que en ella sobresalen,
te produjo mayor pena y dolor que todas las otras juntas
de tu santísimo cuerpo.»

Te adoro, dolorido Señor mío;
te reverencio, te glorifico en lo íntimo de mi corazón,
y te doy gracias por aquella Santísima,
muy profunda y dolorosa Llaga de tu espalda.

Te suplico humildemente,
por aquel duro peso de tu Cruz,
que tengas misericordia de mí y
me perdones todos mis pecados,
tanto veniales como mortales,
y me acompañes en el camino de la Cruz,
por las sangrientas pisadas tuyas,
a la bienaventuranza eterna;
en compañía de mis familiares, por los siglos de los siglos. Amén.


Alabada sea la santísima Llaga de la Espalda de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.






Para disminuir vuestro purgatorio
Noviembre 4/07

Jesús, da la siguiente oración:
Manera de purificar cada día vuestras acciones y así disminuir vuestro purgatorio.                                 (Jesús me dice: rezadla todas las
noches):






“Oh Jesús, vos conocíais, mi miseria antes de fijar en mí vuestros ojos, y Ella, lejos de hacéroslos apartar, ha hecho que me amaseis con tanta ternura y delicadeza.
Os pido perdón de lo mal que he correspondido hoy a vuestro amor, y Os Suplico me perdonéis y purifiquéis mis acciones en vuestra Sangre Divina.
Me pesa de haberos ofendido porque sois infinitamente Santo.                         Me arrepiento con toda mi alma y prometo hacer cuanto me sea posible para No caer más en las mismas faltas "Amén.


Las Nueve Oraciones De San Gregorio Magno
                                                                                   En reverencia de la sagrada pasión y muerte de nuestro señor Jesucristo
el papa Inocencio VIII, concedió a los que rezaren las nueve oraciones siguientes de san Gregorio, las siguientes indulgencias:
cada día:  14.185.149 años de indulgencia.
en viernes el doble.
en viernes santo: 8 indulgencias plenarias.






                                          Santo PapaRomano              
 y los que no saben leer, o muy enfermos, pueden rezar 20 padrenuestros y 20 avemarías frente a la imagen del santo, y ganan lo mismo.
los que dijesen 7 padrenuestros y 7 avemarías frente a la imagen del santo: 50.000 años de indulgencias y el viernes santo, indulgencia plenaria.                                                       (hagamos este obsequio a las  benditas almas del purgatorio)

PRIMERA ORACIÓN
Señor mío Jesucristo, te adoro colgado de la Santa Cruz, coronada de espinas tu Cabeza. Te ruego que Tu Santísima Cruz me libre del ángel malo. Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.


SEGUNDA ORACIÓN
Oh Señor mío Jesucristo, te adoro en la Cruz herido y llagado, bebiendo hiel y vinagre.            Te ruego que la lanza de Tu Santísimo Costado sea remedio para mi alma. Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

TERCERA ORACIÓN
Oh Señor mío Jesucristo, por aquella amargura, que por mí, miserable pecador, sufriste en la Cruz, principalmente en aquella hora, cuando tu Alma santísima salió de tu bendito cuerpo , te ruego Señor, que tengas misericordia de mi alma cuando salga de esta vida mortal; la perdones y la encamines a la Vida  Eterna. Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.


CUARTA ORACIÓN
Oh Señor mío Jesucristo, yo te adoro depositado en el Santo Sepulcro, ungido con mirra y ungüentos  fragantes. Te ruego Señor, que tu muerte sea remedio para mi alma.   Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.




QUINTA ORACIÓN
Oh Señor mío Jesucristo, yo te adoro y considerando aquel tiempo cuando descendiste a los infiernos y de allí sacaste y pusiste en libertad en los cielos a los que allí estaban cautivos, te ruego Señor que tengas misericordia de mi.  Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.


SEXTA ORACIÓN
Oh Señor mío Jesucristo, que estás sentado a la derecha del Padre Eterno, yo te adoro por tu santa resurrección de entre los muertos y Ascensión a los Cielos. Te ruego Señor que yo te pueda seguir y mi alma pueda ser presentada delante de la Santísimas Trinidad. Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.


SÉPTIMA ORACIÓN
Oh Señor mío Jesucristo, Pastor bueno, conserva y guarda a los justos,  justifica y perdona  a los pecadores, ten misericordia de todos los fieles y acuérdate de mí, triste y miserable pecador. Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

OCTAVA ORACIÓN
Oh Señor mío Jesucristo, yo te adoro y contemplando que el día del Juicio vendrás a juzgar a los vivos y a los muertos y a los buenos darás gloria y a los malos condenación eterna.                     Te ruego Señor, por tu Santa Pasión, nos libres de las penas del Infierno, nos perdones y nos lleves a la Vida Eterna.  Amén Jesús.
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.


Novena Oración
Oh amantísimo Padre, yo te ofrezco la inocente muerte de Tu Hijo y el amor tan firme de Su Corazón por toda la culpa y pena que yo miserable pecador merezco, y todos los pecadores: 
Por aquellos enormes y gravísimos pecados míos  y por todos mis prójimos y amigos vivos y
difuntos.                                                                            Te ruego tengas misericordia de nosotros. Amén Jesús
Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.


OFRECIMIENTO
Estas oraciones las ofrezco a los méritos de la Pasión y muerte de nuestro Redentor Jesucristo, A quien pido y suplico me las reciba en descuento y satisfacción de mis culpas y pecados confirmándome lo que San Gregorio y otros Pontífices han concedido a quienes la rezaren delante de su imagen o la llevasen consigo y es mi voluntad que Dios nuestro Señor aplique lo que le pareciese ser bastante para sacar del Purgatorio
 el alma que allí estuviese y que fuese más de mi obligación gloria suya y de la Santísima Virgen María, a quien pido y suplico sea mi abogada con su Divina Majestad. Amén Jesús.

ORACIÓN

¡Oh Santísima Cruz!
¡Oh inocente y piadoso cordero!
¡Oh pena grave y cruel!
¡Oh pobreza de Cristo mi redentor!
¡Oh llagas muy  lastimadas!

¡Oh corazón traspasado!

¡Oh sangre de Cristo derramada!

¡Oh muerte de Cristo amargada!

¡Oh dignidad de Dios, digna de  ser

Reverenciada!

Ayúdame Señor para alcanzar la
Vida eterna.